jueves, 7 de julio de 2011

Migración y consecuencias

Publicado el Twiter y facebook

La historia del Ecuador está llena de migraciones, específicamente desde el sur de nuestro país hacia diversos rincones de América y el mundo. Antes de la invasión hispana, fue estrategia política de gobernantes como Túpac Yupanqui y luego Huayna Capac –inca nacido en Tomebamba o Cuenca-- cuando trasladaron a grupos humanos al Perú, con el fin de quitarse de encima a pobladores bravos y rebeldes de la tierra conquistada, o como en el caso del quiteño Atahualpa ---último rey Inca—para rodearse en el Cusco de una guardia valiente, leal y aguerrida. De modo que esta actitud parece ser naturaleza de los habitantes actuales del sur ecuatoriano, al tiempo que ejemplo, bueno o malo, para gente de casi todo el Ecuador en el emprendimiento de viajes a lugares lejanos, a veces sin retorno.

Hoy los sociólogos establecen múltiples razones para este tipo de viajes, y los economistas los resultados. Unos se ausentan porque van en busca de oportunidades de trabajo y mejores condiciones de vida; muchos “porque al otro le fue bien y conmigo tiene que suceder igual”; porque se contagiaron del esplendor de la fortuna del vecino, que la obtuvieron en buenos tiempos y durante muchos años de esfuerzo, privaciones y sacrificio, o simplemente porque van tras la aventura y el intento de “probar suerte”.

En esa virtud, las remesas aumentaron en los últimos años y con ello las fortunas crecieron vertiginosamente; proliferaron los bancos e instituciones financieras, asomaron y crecieron empresas de venta de inmuebles, materiales de construcción, electrodomésticos y vehículos, mejoró el nivel de vida de las personas, empujaron la industria y el comercio y la obligación de los gobiernos seccionales para atender los servicios básicos, o los complicaron. Todo un motor de riqueza y nuevas posibilidades, pero también de problemas. El dinero llegó desde EEUU, Canadá, España, Italia, Francia, Países Bajos, Inglaterra, Australia, Israel y países africanos. Hasta aquí todo aparentemente bien, pero ¿y la otra cara de la medalla?

El éxodo generó problemas que los viajeros no los tomaron en cuenta o procuraron no tenerlos presentes. Por el afán de obtener trabajo y dinero, sortearon toda clase de peligros y muchas veces cayeron trágicamente en ellos. Asomaron los coyoteros, una verdadera plaga de estafadores, autores y cómplices de verdaderos atracos y descalabros; asomaron los prestamistas usureros; se produjo el abandono de hogares y de hijos, es decir la destrucción de la familia, pilar de la sociedad. Casos refieren en cantidades. Llantos, despilfarros, abusos, crímenes, corazones rotos, cambio de estructura de la familia a causa del abandono, de todo. Y por parte de los que no lograron sus objetivos de migrar, el pesar, la desilusión, la droga y el suicidio. Más que todo y más que nunca esperaban el dinero, y cuando éste nunca llegó, causó daño, cuando llegó, en muchos casos fue igual.

Hoy el cambio de conducta y actitud por parte de muchos de los felices triunfadores de esta contienda migratoria, es evidente, pero no se ha producido un verdadero cambio de conducta humana que no atente contra el otro o que no lo ofenda. El dinero ha cambiado los corazones hacia el lado de la prepotencia y una falsa superioridad. No se vislumbra un verdadero cambio de seres humanos.

César Pinos Espinoza

lunes, 4 de julio de 2011

Primer Encuentro de Clubes en Balao, Guayas.






Adelantamos los preparativos para el Primer Encuentro de Clubes de Comunicación Estudiantil en Balao, provincia del Guayas. Será el viernes 5 de agosto en el local del Colegio Técnico Balao. Han confirmado su presencia delegaciones de los colegios: de Naranjal, Ponce Enríquez, Tenguel, Balao, Shumiral, Calderón, San Gabriel de Chaucha, La Iberia, Luz y Guía y Pijilí. Además preparan su participación colegios de Zaruma, provincia de El Oro.

domingo, 26 de junio de 2011

Agua Rica, comunidad perdida en la montaña.






Diario El Mercurio, de Cuenca. Domingo 26 de junio de 2011

Una de las rutas para llegar a Agua Rica es a partir de San Joaquín, por Soldados, Angas, San Antonio y San Gabriel de Chaucha. Desde Soldados se asciende por una carretera recién raspadita con maquinaria del Municipio de Cuenca. Se divisa los humedales y orígenes del río Yanuncay: frío intenso, paisaje nublado, bellas curiquingas y el agua que por esta vertiente corre a raudales. Más allá la laguna de Naple y la vertiente del Pacífico que alimenta al río Angas y desciende vertiginosamente con agua blanca y fría saludando a los poblados de San Antonio y San Gabriel de Chaucha.

“En Agua Rica no tenemos agua”

Desde Cuenca es un tránsito en bus durante tres horas, con música de Máximo Escaleras incluida. En Cedro empacamos los regalos de la Cooperativa “Ahorrista Solidario” y Lucho Saquinaula para los niños de Agua Rica, y luego de las promesas de Carlos Villegas, presidente de la Junta de Chaucha, emprendemos la marcha. Se han sumado a la caravana el teniente político Galo Urgilés, el médico Roberto Espinoza, la enfermera Dolores Cortés y por supuesto el maestro Ramiro Urgilés (22). Varios moradores de Agua Rica nos esperaban con siete acémilas; no utilizaré ninguna, me dije, al menos en el primer tramo de dos horas, porque decidí caminar hasta donde me acompañen las fuerzas. Respecto a Carlos Villegas un campesino me dijo en el camino, “ojalá no sea oferta de caballero”. Es que la comunidad necesita casi de todo, viven “porque Dios es grande” o como alguno dijo, “porque el aire es gratis”. Y aquí una paradoja: Una mujer expresó: “Nuestro pueblo se llama Agua Rica pero no tenemos ni agua”. Con eso queda dicho todo.

Para distraernos hablamos de los machos y las mulas

De paso, la escuelita fiscal de Cedro “Cornelio Hidalgo Castro”, tiene alrededor de 50 niños y niñas y una profesora, doña Ligia Laso, las condiciones de este centro no son envidiables, ni mucho menos, cuando deberían serlo. ¡Por Dios, por qué no se preocupan de los niños de estos lugares tan apartados! ¿Quiénes son los responsables? Alguien arriba quiere revolucionar la educación, pero está claro que no ayudan. Salimos a las 13h20. Llegaremos a nuestro destino a las 16h20, y eso porque me solicitan repetidas veces que cabalgue en la gran cuesta, de lo contrario habríamos llegado a la media noche. El pedregal, las subidas y bajadas, las quebradas y las “travesías”, nos agotaron por completo. Las mulas, animalitos fundamentales, son para ellos un tesoro. Pero al tránsito hay que hacerlo ameno, como a la vida en su camino. Al paso conversamos con Vinicio Encalada que luce una camiseta del Deportivo Cuenca, pero no hablamos de fútbol sino de mulas, burros y otros animales. Siempre tuve la curiosidad de saber cómo nacen el macho y la mula, seres tan fuertes. Son cruce de burro y yegua, me dicen. La mula y el macho no procrean, son estériles y es raro el cruce de caballo con burra. Al macho generalmente lo castran porque de lo contrario se hace bravo y agresivo, que puede hasta matar. Cuando el camino es muy difícil para un macho o una mula, quiere tumbarle al jinete y eso puede ser grave porque ya podemos imaginar una caída sobre las piedras, lo que en efecto me sucedió una vez en la ruta Tenguelillo, Guaguacorral, Pucul, Duco y San Jacinto de Iñán, por la parte occidental de Pucará, donde casi no va nadie y por supuesto los niños y los maestros, cuando los hay, están abandonados a su suerte. Volviendo a las mulas, don Juan dice que son estériles porque “una mula se comió la paja del pesebre del Niño en Belén y por eso Dios la castigó”. También se mezclan chivos con ovejas, aunque rara vez, acota el profesor Ramiro que nos acompaña pacientemente en el viaje.

Una alternativa, “morir en el intento”

A Agua Rica llegan canales peruanos de Tv y un poco Gamavisión y Teleamazonas. Por lo menos y como lo más valioso, tienen el servicio de luz y señal de celular, pero si alguien se enferma o sufre un accidente, existen dos posibilidades, o llevarlo en “chacana” hacia algún poblado por horas, o morirse en el intento, como no lo hizo cierto ex Presidente. Nuestros acompañantes conversan de varias cosas, de los animalitos que tienen, del cuchucho, la guatuza, la guallilla, y así, de todo un poco hasta el alivio de llegar a la punta del cerro que tiene una altitud de 1200 m.s.n.m. La gente desde una chocita nos mira con curiosidad, son pocos y lentamente van tomando confianza, los niños primero. La Escuela se llama “María Eugenia Gumanga Mangui”. Hablamos con la gente: esperan algo de Carlos Villegas y de Néstor Chapa, presidente de la junta de Molleturo, a donde pertenece el lugar. El niño René (11) dice que quisiera conocer otros sitios. Junto a nosotros están el joven Silverio, Miguel Sigua, Juan Chacho y el teniente Galo Urgilés (25) que nos cuenta sus vicisitudes como representante del Gobierno. Luego una frugal comida, las mujeres hacen lo que pueden en una choza que es la cocina, lo dan todo. Su esperanza se mantiene y hasta creen que nosotros podemos ser sus salvadores, lo cual nos complica la vida, pero recuerdo a Luther King: “Si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano…" Ahora, como dicen, “hay que pasar la mala noche”. En la madrugada llueve torrencialmente por horas, hay goteras, nos mojamos, suelo frío…mala noche.

Se mueren de sed junto a la fuente

Al día siguiente en la choza pelan papas y zambo tierno y sacrifican un pollo. La Escuela tiene 16 niños pero en la comunidad viven 35, incluidos los bebés. Veo más mujeres que hombres y madres jóvenes con 3, 5, 7 niños. Es impredecible el futuro educativo de esos niños, a no ser que estén pensados para ayudar en el trabajo del campo, o como alguien dijo, para sustituir a los que se hacen jóvenes y se van. No saben lo que es un anticonceptivo. El agua traída desde lejos en chimbuzos no tiene cloro ni es tratada de ninguna manera. Etapa realizó un estudio en 2010, ofrecieron su ejecución para 2011, y según dijo un funcionario, será en 2012. Hasta mientras los niños y todos tienen que esperar, “muriéndose de sed junto a la fuente”. Nadie se conmueve. Las mujeres salen a San Gabriel, cabecera parroquial, cada mes. Carmen salió a los dos años. Sin saberlo quizás, hacen lo correcto, dan de lactar a sus niños hasta grandes. Un cilindro de gas lo compran en 3.5 dólares y de allí el trabajo de llevarlo en acémila por dos y tres horas de camino. En Agua Rica se produce de todo para consumo propio y hasta se pudre: caña, guineo, yuca, maní, papa china, café, y no hay como sacarlos al mercado, porque tendrían que viajar por horas con sus niños pequeñitos. En Tres Marías, comunidad vecina, hay 65 infantes. Lo más frecuente son las enfermedades por el agua y las afecciones de las vías respiratorias. El médico, risueño y comunicativo, ese día atendió a 40 niños y adultos.

Sembremos esperanzas para ver qué frutos dan

Las necesidades más urgentes son: el tumbado, puertas y ventanas para la Escuela de seis grados, pupitres, pizarrón y letrinas para los niños. Han ofrecido de Chaucha y Molleturo, pero…el que espera, desespera. En cuanto a la tubería para el agua, ofreció Etapa, y nada. Necesita unos sacos de cemento para adecentar su capilla, una letrina comunitaria, porque la que tienen es tenebrosa e indigna de una “revolución”. Carmen Ubaldina Encalada reclama la comida escolar y ojalá una aulita nueva y arreglos en la vieja. La colación escolar, los textos y los uniformes para los niños…están en camino. ¿Llegarán? No existen utensilios para preparar los alimentos, ni una cocina…“Nos piden que laboremos ocho horas diarias y no nos dan los alimentos”, dice el maestro Ramiro; pienso que es como querer que una ave vuele y cortarle las alas. El Director de Educación sabemos que se esfuerza, pero…no hay una buena respuesta; se requiere por lo menos de una computadora, una sirena, un equipo de sonido para poner música y cantar el Himno Nacional; no existe un botiquín de primeros auxilios, en fin, hace falta casi todo en este hermoso paraje serrano y costeño que merece, porque allí viven seres humanos ecuatorianos, una atención para una vida digna de estos habitantes, que genere amor y gratitud para la patria, tras décadas de ministerios que los han ignorado. Pero agradecen muy contentos por la visita del médico, aunque quisieran que fuera por lo menos cada mes. ¿Y un odontólogo? ¿Será tanta la dicha? Rosa y Guillermina también hablan, no sería difícil una “chica casita” para el profesor; la carretera desde Aguas Calientes, obra que corresponde a la Junta de Molleturo, la suplican. Nunca ha llegado nadie a sembrar esperanzas, dice una mujer. Decía La Martine: “Las revoluciones las hacen las repúblicas, el gobierno de los pueblos levantado en sus grandes experiencias sobre sí mismos”. En el caso que referimos ya es hora. Por eso los Encaladas, los Morochos, los Fajardos y los Siguas, junto con su joven maestro, creen que en verdad ya es hora de comenzar...

César Pinos Espinoza

cesarpinose@hotmail.com

www.clubesdecomunicacion.blogspot.com

miércoles, 22 de junio de 2011


PROSIGUEN LOS PREPARATIVOS PARA EL PRIMER ENCUENTRO DE CLUBES DE COMUNICACIÓN ESTUDIANTIL EN BALAO, PROVINCIA DEL GUAYAS. AUSPICIAL EL I. CONCEJO MUNICIPAL DE BALAO Y LA COOPERATIVA DE AHORRO Y CRÉDITO "AHORRISTA SOLIDARIO". SERA EL VIERNES 5 DE AGOSTO, DE 08H00 A 14H00, EN EL LOCAL DEL COLEGIO TÉCNICO BALAO. ACUDIRÁN ALREDEDOR DE 200 ESTUDIANTES DE 14 COLEGIOS DE AZUAY Y GUAYAS. SI ALGUIEN DESEA PARTICIPAR COMO OBSERVADOR O ASESOR, CONTACTE CON NOSOTROS.

AQUÍ EL AFICHE PROMOCIONAL

domingo, 12 de junio de 2011

Un día por los confines de Shaglli






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Ese 24 de mayo encontramos al pueblo de Santa Isabel algo tenso y silencioso. Cuestionaban a su Alcalde. Un grupo de simpatizantes campesinos lo respaldaba. El ingreso tiene un trazado simpático pero entendemos que existe algún proyecto para que se vea mejor. Nuestros objetivos están más arriba. Son pueblos y lugares muy atractivos pero que algo les hace falta. El desarrollo del turismo, fuente importante para los pueblos, exige mayor esfuerzo y visión por parte de autoridades, instituciones y pobladores.

Vista espectacular desde arriba

Primero, desde la parte alta un panorama enorme, una vista preciosa, como para que contemplen los pesimistas y los que no tienen aprecio por la vida y que en esos sitios podrían darse cuenta de lo grandioso de la existencia humana. Este mensaje no es para la generalidad de gente chabela porque ellos con su talante de bromistas y alegres hacen las delicias propias y ajenas cada día. De arriba se ve de todo: plantaciones, bosques, escasa vegetación primaria, pastos para ganado y ruina del ambiente, cañadas, colinas y montañas lejanas, bajo un sol que domina y se impone, como debió ser para los ancestros Cañaris. Todo invita a la armonía. “El amor de un ser humano por otro es tal vez para cada uno de nosotros la prueba más difícil, el más elevado testimonio de nosotros mismos; la obra suprema de la que todas las demás sólo son preparativos”, decía el poeta austriaco Rilke, pero añadimos, básicamente amor por la naturaleza.

Los niños extrañan a sus padres

Irrumpe el 4x4 a través de una ruta que merece ser mejor. Llegamos a Cañaribamba, pueblo que es indígena pero que declaran que no lo es. En verdad lo fue en el pasado cuando Salinas –nombre que fue quitado de una calle, como que se quisiera borrarlo de la historia de este pueblo—hizo fortuna con los esclavos indígenas. Hoy sólo quedan casi imperceptibles huellas, el caserío está solitario y con seguridad, aquí y en otros lugares, los niños extrañan a sus padres, que intentan volver, para comprarse un carro nuevo, aunque a sus hijos eso les importe un comino.

Los jóvenes y los flechazos de Cupido

Y entre conversa y conversa con Pancho Pizarro, sobre los tiempos pasados y la historia ecuatoriana, llegamos a Shaglli casi sin sentir. De común es un pueblo solitario pero ese día mostraba movimiento, los chicos del colegio con uniforme rojo y plomo, ensayaban alegres y bulliciosos con sus trompetas y tambores, y creo que también algunos sus primeros intentos de flechazos de Cupido. Esos recuerdos no se borran jamás, si no, pregúntenles a los que se casaron enseguida demasiado jóvenes y vivieron despechados por el resto de su vida. Y a propósito de la fecha, le consulté a una chica en Cuenca si conocía qué se celebraba ese día a nivel nacional. Me respondió: “Una guerra, no sé qué, que se ha dado por allá en Quito”. Caliente, caliente.

Múltiples lugares para turismo de aventura

Los jóvenes jugaban despreocupados, recreaban su invalorable fuerza campesina, aunque ya en el momento de precisar sus aspiraciones más tarde, miren de cerca las dificultades. Pero no están olvidados. Captamos preocupación por entidades y organismos por darles la mano. Por ejemplo, la Unita de Cuenca estuvo presente con un grupo de estudiantes de Turismo y Francisco Vintimilla a la cabeza. Su proyecto es atractivo y prometedor, se trata de diagnosticar el ámbito turístico, político, ecológico y productivo con el fin de establecer las potencialidades de Shaglli, para encaminar a los moradores hacia resultados a nivel regional y nacional, según se dijo. María José Miranda y Gabriela Nivelo, alumnas, nos contaron entusiasmadas sus propósitos y deseos de trabajar, aprender y aportar. Se habla de explotar el turismo sin dañar el ambiente. Claro que es posible. En verdad, por esa zona existen lugares y razones que atraen: Carachula, la llamada “ciudad de piedra”; montañas y pajonales para turismo de aventura, caseríos interesantes, rica producción de leche y truchas, Huasipamba y la “piedra movedora” y tantos aspectos más. Pero el eje vial es fundamental. Desde San Pedro de Shaglli hacia Huertas, Cuevas, Hornillos y el reservorio de Tasqui, la carretera deja mucho qué desear, con decirles que el jeep dañó tres llantas en ese trayecto de apenas diez kilómetros. Por allí cerca del proyecto de reservorio todavía asoman las “curiquingas”, con temor con temor sólo permiten acercarse hasta unos 50 metros porque luego levantan el vuelo y muestran toda su hermosa majestad de colores blanco y negro. Por allí pasan enormes volquetas que las ahuyentan y transportan la roca extraída del divino páramo que prodiga el agua.

En Tasqui construyen un reservorio

Continuamos por la ruta y a lo lejos divisamos el Shalo y el Barashigua, abrazando al poblado de Pucará. Ascendemos a Tasqui. Nuestros jóvenes guías, Patricio y Enrique, por supuesto están enterados de todo y nos cuentan muchas cosas. Las partes más altas del páramos están a una altitud de 4 mil metros, a 3651 metros se construye el reservorio, horadando el suelo para extraer materiales y aplicar cemento. Estará concluido en menos de dos meses dijo un trabajador, represará un millón de metros cúbicos. Del sistema de canales de distribución del líquido vital para riego, todavía nada se sabe. Retornamos. El “chaupa”, que vuela poco asoma por ahí; mirlos y otras aves, apenas se las ve, creo que por el ruido y los extraños, huyen; los humedales y las quínoas corren peligro. Hay que protegerlos. En el trayecto de regreso se observa un gran paisaje de grandes pastos y pocos arbustos nativos, los que todavía quedan. No hay que olvidar que la agricultura –aunque no lo aceptemos-.

Quesos, manjares, juegos y un emblemático “shilingo”

Llegamos a Shaglli…a comer pan, aunque le recordamos a Pancho que “no sólo de pan vive el hombre”. En Shaglli han comenzado un proyecto de internet banda ancha por parte del Gobierno Provincial y aunque los jóvenes aprenden rápido, se requiere de buenos instructores para que no se desvíe su atención hacia el spam, es decir la basura que envenena el alma y la mente. Mientras tanto los muchachos en edad despreocupada juegan a la carrera de ensacados, el huevo y la cuchara, la carrera de tres pies y la carretilla humana en su “fiesta del novato”. Por ahí un campesino muestra un “shilingo” nuevito y bien hechito, no queda más, son las “butacas” del transporte de ellos, el caballito de montaña o la mula que es todo fuerza, en lo único que se puede confiar. Una fábrica con 24 socios y 600 litros de leche diarios produce quesos, yogur y manjar, recibe la ayuda del Municipio de Santa Isabel y les va muy bien, “para qué”. A otras fábricas particulares igual.

Tony Meléndez es el mejor ejemplo

Para concluir, nuestra recomendación a que visiten Shaglli, que tiene gente buena, confiable y trabajadora, y sus hermosos lugares y paisajes como para volver siempre y desintoxicarse del bullicio de las ciudades, el horario y el insoportable pito de los vehículos. Quizás con más gente que ame deveras a la naturaleza se pueda concretar un turismo sustentable y respetuoso para cuidar lo que nos queda. También unas cuantas chicas de la Universidad de Cuenca han llegado, son de Medicina y se suman a la tarea con su respectivo proyecto. Al final, una sorpresa, en Santa Isabel encontramos a Pedro Zenteno; perdió una vez su brazo derecho en un trapiche, algo que nos estremece, está casado, tiene tres hijos y espera que el Conadis le pare bola. Decimos sorpresa porque todavía quedan personas que a pesar de su inferioridad de condiciones físicas, creen que es posible sonreír a la vida, pero esa sonrisa debe gestar optimismo a otros que a lo mejor “completos” han perdido la fe. Pedro y Tony Meléndez son el mejor ejemplo.

César Pinos Espinoza

cesarpinose@hotmail.com

www.proyectoclubesdecomunicacion.blogspot.com

Gualleturo, pasado y presente






Ducur es un punto en la vía al Guayas por Cañar, de ahí nos encaminamos hacia Gualleturo. La carretera no es mejor que la que conocimos hace 19 años. Sólo el puente en la Playa ha cambiado, es metálico y puede resistir los embates del río Cañar que baja de las alturas y va rumbo a la costa en donde causará estragos en épocas de invierno.
A partir de la Playa existe hoy una carretera que va hacia Ger. Hace años era sólo una trocha que en penoso viaje de tres horas conducía a ese poblado perdido en media montaña pero cargado de historia; allí conocí restos de una hacienda que fuera de doña Florencia Astudillo, acaudalada y solitaria mujer que vivía en ambiente feudal

Una historia singular

Allí nos enteramos de muchas cosas relatadas por indios ancianos que la conocieron y la sirvieron casi en condiciones de esclavos. Nos contaban que la “Niña” era buena con ellos y que cuando se le ocurría ordenaba que la lleven a su hacienda en Gapal de Cuenca. La llevaban en guandos, hacían tres días, descansando en tambos o en otras haciendas a lo largo de la ruta por Cañar. Cada uno de los veinte o treinta guandos, jóvenes y fuertes, debía llevar su propia tonga, un poco de carne seca y mote, mientras ella hacía cocinar un chancho gordo para alimentar en el camino a dos perros negros como el diablo que le acompañaban arriba. Relataban que al llegar a la hacienda de Chaguarchimbana en el Vergel, se subía al balcón y les lanzaba unas monedas, recomendándoles que no vayan a tomar trago y que lleven ropita para sus hijos. Eran apenas unos miserables centavos. Cuando les inquirí si la odiaban, los indígenas viejos en su quichua traducido por una chica de Cañar, decían que no, que la respetaban mucho. Esclavos que llegan a amar las cadenas que los oprimen, decía un amigo mío. La presencia de la Niña había causado honda impresión en los indígenas, que las noches la veían por los cerros “caminando con sus dos perros negros que botan candela por los ojos”. Alguien dijo: “está en el infierno y le acompañan los diablos”. El relato de Mama Úrsula es otra página de esta historia. Encontré a esa anciana que bordeaba los cien años, había sido la nana de la Niña; me contó algunos pasajes de la solterona misteriosa de presencia fugaz.

El Colegio celebra sus 30 años

El distinguido colegio David Mogrovejo Merchán, con 140 estudiantes y una veintena de maestros y maestras, algunos de ellos muy emocionados y diligentes ese día, cumplía 30 años de labor y creo que llegué a tiempo para la fiesta. Cualquiera diría “no me han invitado, pero tampoco me han dicho que no me vaya”. El licenciado Marcelo Velázquez es el rector que se muestra amable, empeñoso y atento en la celebración. Vemos a bellas chicas, como Angélica Rojas, la reina, y apuestos jóvenes, a preocupados padres de familia para que no falte el sequito de gallina runa y el buen canelazo. Hubo baile, cantó Edison Montero, imitando fielmente al desaparecido Sandro de América y no faltó la gallada con la que pronto hicimos amistad; de ellos, uno es un joven llamado Mitchel, venido de Texas, voluntario del Cuerpo de Paz que sabe de nutrición y se apresta a colaborar en esa comunidad; del resto, casi todos ex viajeros a la Yoni, la mayoría con plata y buenos recuerdos, aunque decían que en su Gualleturo querido están mejor y no lo volverán a dejar.
Con el rector y el inspector general Lic. Jorge Peralta forjamos proyectos: una biblioteca que refiera lo que se pueda del doctor José Peralta, nacido por allí nomás en Chaupiyunga; un encuentro de jóvenes con la presencia de delegaciones de Javín, Chontamarca, Suscal, Ducur, etc. Es decir con los más olvidados de las autoridades y supervisores. Es que nosotros vamos donde casi no va nadie. Si eso nos prohíben, será muy grave, como prohibir el respirar aire puro, el aire del conocimiento.

Tierra de José Peralta

Desde Gualleturo más hacia adentro, a unas tres horas de camino, está Chaupiyunga (medio-trópico), la tierra del gigante doctor José Peralta, canciller, diplomático, legislador, filósofo y escritor, nacido de una mujer humilde llamada Joaquina Peralta y de un cura de apellido Serrano; este ministro de Dios se perdió en el anonimato. Un obispo vio la inteligencia del niño campesino y abandonado y lo llevó para educarlo y de paso seguramente para proteger al cura. En efecto, dicen que lo educó con lo mejor de la época hasta resultar una obra brillante. Cuentan que dos hojas del libro de la fe de bautizos de Gualleturo desaparecieron misteriosamente cortados. Alguien quiso ocultar el lugar de nacimiento de Peralta, sin duda.
Hemos leído de él “Eloy Alfaro y sus victimarios”, sensacional, quizás de lectura obligada para todos los ecuatorianos. Lo cierto es que Peralta, con su monumento en la bajada del puente de Todos Santos en Cuenca, viene a constituirse en uno de los hombres más sobresalientes de la patria ecuatoriana, mientras su patria chica permanece olvidada y de la casita en que vivía con su madre en la tierra que visitamos, el tiempo de más de cien años se ha encargado de borrar toda huella.

Misteriosos petroglifos

Nos han maravillado desde hace décadas los petroglifos de Gualleturo. Existen por doquier en esa zona. El que conocimos hace años con el arqueólogo doctor Napo Almeida en un día de tempestad diluvial, ha quedado grabado en nuestra mente. Eran dibujos raros, rostros, líneas, espirales, ángulos, estrellas de cinco puntas, rectángulos, en fin. Algo querían decir artistas del comienzo de la era cristiana o antes.
Esta vez hace unos días nos acompañaban las chicas Dianita, Tania, Irene y Rosi, don Roberto y don Juan como guías hacia las piedras de Pucango. En el camino encontramos a doña Herlinda con sus 95 años a cuestas, pero dura como el roble, su esposo se fue a otras tierras hace 60 años, no ha vuelto, pero creo que las esperanzas no han muerto; tiene tataranietos que hasta ha perdido la cuenta. Luego vimos una piedra con líneas geométricas, círculos concéntricos y otros mensajes. Un rayo, alguna vez, partió a la piedra en dos.
Gualleturo es tierra rica en ganadería, llena de gente trabajadora y honorable. Hay que volver y existen buenas razones. Todavía no tenemos muy clara una buena parte de su historia, y sobre todo por el deseo de sembrar inquietudes en los jóvenes para que brillen y fundamenten su amor en su historia, en valores y su hermoso entorno natural.

César Pinos Espinoza